¿Por qué mi gato cojea? 5 Causas comunes y qué hacer!

Ver a tu gato cojeando puede ser un momento de preocupación. Es importante entender que la cojera en los gatos puede tener diversas causas, desde una simple herida hasta una condición médica más compleja. Identificar la causa es el primer paso para brindar la ayuda que tu felino necesita.
Este artículo te ayudará a comprender las causas más comunes de la cojera en gatos, así como a determinar cuándo es necesario buscar atención veterinaria inmediata. También te proporcionaremos consejos sobre cómo puedes cuidar a tu gato en casa mientras se recupera.
1. Heridas: La causa más común
Una de las causas más frecuentes de cojera en gatos son las heridas en las patas. Estas pueden ocurrir por diversas razones:
- Saltos: Los gatos son ágiles y a menudo caen de alturas considerables, lo que puede resultar en torceduras, esguinces o fracturas en la pata delantera.
- Mordidas o arañazos: En caso de peleas con otros animales o incluso con humanos, las heridas de mordidas o arañazos pueden causar inflamación, dolor e incluso infecciones en la pata trasera.
Síntomas de una herida:
- Inflamación: La zona afectada puede estar hinchada y roja.
- Dolor: El gato puede vocalizar al tocar la zona o evitar poner peso en la pata.
- Sangrado: En caso de heridas abiertas, puede haber sangrado.
Qué hacer:
- Desinfección: Si la herida es pequeña y no está profunda, puedes limpiarla con agua tibia y jabón suave.
- Vendaje: Si la herida está abierta, es importante vendarla para evitar la infección.
- Observación: Monitorea la herida para detectar signos de infección, como pus, enrojecimiento intenso o mal olor.
- Veterinario: Si la herida es profunda, presenta signos de infección o no mejora después de unos días, es necesario llevar al gato al veterinario.
2. Infecciones: Un problema serio
Las infecciones son otra causa común de cojera en gatos. Pueden ocurrir por diversas razones:
- Heridas abiertas: Las heridas, especialmente las de mordidas, son propensas a infectarse.
- Abscesos: Una acumulación de pus en la pata puede causar una hinchazón significativa.
- Infecciones bacterianas o fúngicas: Estas infecciones pueden afectar a las uñas, las almohadillas de las patas o incluso los huesos.
Síntomas de una infección:
- Dolor: El gato mostrará dolor al tocar la zona.
- Inflamación: La pata puede estar hinchada y caliente.
- Pus: Puede haber una secreción de pus en la herida.
- Enrojecimiento: La piel alrededor de la herida puede estar roja.
- Mal olor: La zona afectada puede tener un olor desagradable.
Qué hacer:
- Veterinario: En caso de sospecha de infección, es fundamental llevar al gato al veterinario lo antes posible.
- Antibióticos: El veterinario prescribirá antibióticos para combatir la infección.
- Drenaje: Si hay un absceso, el veterinario lo drenará y limpiará la herida.
3. Fracturas o Luxaciones: Un caso urgente
Una caída desde un lugar alto o un atropello pueden provocar una fractura o luxación en las patas del gato. Este tipo de lesión requiere atención médica urgente.
Síntomas de una fractura o luxación:
- Dolor intenso: El gato se negará a poner peso en la pata.
- Deformación: La pata puede tener una forma anormal.
- Hemorragia: Puede haber sangrado en la zona afectada.
- Temblores: El gato puede presentar temblores debido al dolor.
- Dificultades respiratorias: En casos graves, la fractura puede afectar a órganos vitales, lo que puede causar dificultad para respirar.
Qué hacer:
- Veterinario inmediato: Es crucial llevar al gato al veterinario de inmediato para una evaluación y tratamiento.
- Inmovilización: El veterinario inmovilizará la pata para evitar más daños.
- Cirugía: En algunos casos, se necesita una cirugía para reparar la fractura o luxación.
4. Artrosis: Una enfermedad común en gatos mayores

La artrosis, una condición que causa desgaste del cartílago en las articulaciones, es una causa común de cojera en gatos mayores.
Síntomas de la artrosis:
- Cojera intermitente: El gato puede cojera al levantarse o después de períodos de descanso.
- Rigidez: El gato puede parecer rígido al moverse.
- Dolor: El gato puede vocalizar al moverse o mostrar resistencia a las caricias en la zona afectada.
- Pérdida de masa muscular: La atrofia muscular en la pata afectada puede ser un signo de artrosis.
Qué hacer:
- Veterinario: Es importante consultar con un veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
- Medicamentos: Los analgésicos y los antiinflamatorios pueden aliviar el dolor y la inflamación.
- Modificaciones del entorno: Se pueden realizar adaptaciones en el hogar para facilitar la movilidad del gato, como rampas para subir y bajar, camas blandas y comederos y bebederos a nivel del suelo.
- Terapia física: La terapia física puede ayudar a mejorar la fuerza muscular y la movilidad del gato.
- Alimentación adecuada: Una dieta equilibrada con suplementos específicos para las articulaciones puede ayudar a mantener la salud de las mismas.
5. Enfermedades infecciosas: Un riesgo para los gatos
Algunas enfermedades infecciosas, como el calicivirus felino, pueden causar cojera, artritis y fiebre en los gatos.
Síntomas del calicivirus felino:
- Cojera: El gato puede cojear debido a la inflamación de las articulaciones.
- Artritis: La inflamación de las articulaciones puede ser tan severa que cause cojera permanente.
- Fiebre: El gato puede tener fiebre alta.
- Síntomas respiratorios: El gato puede presentar síntomas como estornudos, secreción nasal y ojos llorosos.
- Ulceras bucales: El gato puede tener úlceras en la boca.
Qué hacer:
- Vacunación: La vacunación es crucial para prevenir el calicivirus felino.
- Veterinario: Si sospechas que tu gato tiene calicivirus felino, es importante llevarlo al veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
- Aislamiento: Si tu gato tiene calicivirus felino, es importante aislarlo de otros gatos para evitar la propagación de la enfermedad.
Diagnóstico de la cojera en gatos: Un proceso esencial
Determinar la causa de la cojera en tu gato requiere una evaluación completa por parte de un veterinario. Este proceso puede incluir:
- Examen físico: El veterinario examinará al gato para evaluar la zona afectada y detectar signos de dolor, inflamación, deformidades o pérdida de movilidad.
- Radiografías: Las radiografías son necesarias para evaluar la estructura ósea y detectar fracturas o luxaciones.
- Análisis de sangre: El análisis de sangre puede ayudar a descartar enfermedades infecciosas o otras condiciones médicas que puedan estar causando la cojera.
- Punción de la articulación: En algunos casos, el veterinario puede extraer líquido de la articulación para analizarlo y buscar signos de infección o inflamación.
- Biopsia: Si se sospecha de un tumor o otra condición médica que afecte a la pata, se puede realizar una biopsia.
Tratamiento de la cojera en gatos: Adaptado a cada caso
El tratamiento de la cojera en gatos dependerá de la causa. Algunos tratamientos comunes incluyen:
- Medicamentos: Los antibióticos se usan para tratar infecciones. Los analgésicos y los antiinflamatorios alivian el dolor y la inflamación.
- Cirugía: La cirugía puede ser necesaria para reparar fracturas o luxaciones, eliminar tumores o corregir deformidades.
- Vendajes: Los vendajes ayudan a inmovilizar la pata y a proteger la herida.
- Férulas: Las férulas proporcionan apoyo adicional a la pata.
- Fisioterapia: La fisioterapia puede ayudar a recuperar la movilidad y la fuerza muscular después de una lesión o cirugía.
- Terapia con láser: La terapia con láser puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación en las articulaciones.
- Cuidado de apoyo:
- Limpieza: Es importante mantener la herida limpia y seca.
- Descanso: El gato necesita descansar para que la pata se cure.
- Alimentación: Una dieta equilibrada es importante para la recuperación.
- Observación: Es importante monitorear al gato para detectar signos de infección o complicaciones.
Consejos para prevenir la cojera en gatos: Mantén a tu felino saludable
- Vacunación: La vacunación es esencial para proteger a tu gato de enfermedades infecciosas que pueden causar cojera.
- Cuidado preventivo: Examina regularmente las patas de tu gato para detectar heridas o signos de infección.
- Ambiente seguro: Asegúrate de que el entorno en el que vive tu gato sea seguro, evitando objetos afilados o zonas peligrosas desde las que pueda caerse.
- Mantenimiento de las uñas: Corta las uñas de tu gato regularmente para evitar que se enganchen o se rompan.
- Ejercicio regular: El ejercicio regular ayuda a mantener los músculos fuertes y las articulaciones saludables.
- Alimentación adecuada: Una dieta equilibrada con suplementos para las articulaciones puede ayudar a prevenir la artrosis.
Conclusión: Una cojera es un indicio que no se debe ignorar
La cojera en gatos es un problema común que puede tener diversas causas. Si notas que tu gato cojea, es importante actuar de forma rápida y consultar con un veterinario. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden ayudar a prevenir complicaciones y garantizar la recuperación de tu gato.
Preguntas frecuentes: Respuestas a tus dudas
- ¿Qué hacer si mi gato cojea de repente? Lo primero es evaluar la situación. Si la cojera es severa y hay signos de dolor intenso, lleva al gato al veterinario inmediatamente. Si la cojera parece leve, observa al gato y busca atención veterinaria si la condición no mejora o empeora.
- ¿Cómo puedo ayudar a mi gato a recuperarse de una cojera? El veterinario te dará las instrucciones específicas para el tratamiento. Generalmente esto incluye descanso, medicación y cuidado de la herida.
- ¿Cuándo puedo llevar a mi gato a dar un paseo después de una cojera? Es importante seguir las recomendaciones del veterinario. No fuerces al gato a hacer ejercicio antes de que esté completamente recuperado.
- ¿Qué puedo hacer para prevenir la cojera en mi gato? Sigue los consejos de prevención mencionados anteriormente. Una buena alimentación, ejercicio regular y un entorno seguro pueden ayudar a mantener a tu gato sano y a prevenir la cojera.
Recursos adicionales: Más información para tu tranquilidad
- Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA): https://www.avma.org/
- Asociación Felina Internacional (CFA): https://cfa.org/
- Fundación para el Estudio de las Enfermedades Felinas (Feline Health Foundation): https://felinehealth.org/
Recuerda que este artículo tiene fines informativos generales y no debe reemplazar el consejo de un profesional veterinario. Siempre consulta con un veterinario para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados para tu gato.







